Este proyecto está dedicado a todos ustedes que están pagando el precio; para aquellos que rehúsan ser satisfechos con un “Cristianismo de promedio”.
Hace una semana, mi hijo, Isaac, me regaló un amargón, una flor linda que, de verdad, es una mala hierba. En ese momento, me recordé de las varias veces que yo le regalaba esa misma “flor” a mi papá. Recuerdo que me sentía tan orgullosa de mi hallazgo, y recuerdo mi deseo por agradar a mi “papito.”
A medida que maduraba, dejé de ofrecer esos regalos espontáneos a mi papá. En mi “gran sabiduría” como niña de diez años, yo sabía que ese amargón era una mala hierba y que a mi papá no lo gustaría.
Pero, años después, como una mamá recibiendo un amargón estrangulado amarillo de las manos sucias de mi hijito, sus ojos azules chispeantes de vida, me di cuenta del gozo que debió sentir mi papá al recibir esas mismas flores de mí. Y al mismo momento, me di cuenta de la tristeza de mi papá cuando dejé de ofrecerlas a él.
De la misma manera, nuestro Padre Dios extraña esas ofrendas simples de sus hijos ávidos. Quizás piensas que tu ofrenda es demasiado simple, o tus manos demasiado sucias; te garantizo que cualquier ofrenda que le damos de todo corazón a El, es una ofrenda que le hará sonreír.
Rob y Kathryn Harryman
Muchas gracias a todos que invertieron su tiempo y oraciones para producir ese proyecto: Clint Kahler, con su estudio BlueintheMiddle Music, y su guitarra tremenda. Percusión y bajo: Scott Schneider, Harry Ortiz, Ben Costley, Joel Koehler. Flauta: Joyce Schneider. Voces: Hayley y Clint Kahler, Carson Maneval; Fotos: Gary Ohmart; Diseño y masterización: DiscMakers; Oraciones: Joplin Church Alive. ¡Mil Gracias!
